Instituto Ananda
Psicología. Psicoterapia
Sancho Ramirez, 5 bajo
31008 Pamplona
948 251552

Corenergética.
Talleres de Ilse Kretzschmar Rieckmann

-De origen alemán, radica en México.
-Estudios universitarios en pedagogía, psicología y literatura (Alemania y México).
-Formación en psicoterapia de trabajo psico-corporal reichiano, de bio y de core energética, gestalt y renacimiento.

-Fundadora y directora del Centro Yollocalli (Psicoterapias corporales integrativas) e Instituto de Core Energética de México.
-Organizadora y colaboradora de SAT-Escuela de Ser, México.
-Colaboradora del Dr. Claudio Naranjo desde hace mas de 20 años.
-Práctica privada y amplia experiencia en la dirección de talleres y enseñanzas en varios países desde hace más de 25 años.

Nuevo taller de Corenergética con Ilse Kretzschmar Rieckman
12 de Octubre (viernes 10 de la mañana) a 14 de Octubre (domingo 14.00 horas,) del 2.012.
Precio 225 Euros
Pulsación, Amor, Atención plena.
Las cualidades esenciales de nuestros niveles somáticos, emocionales y espirituales.
Trabajaremos en la percepción, aceptación y transformación de bloqueos inconscientes en estas áreas
así como en la revitalización de los impulsos naturales. Fomentamos su integración en un balance más
equilibrado en actitud y acción, anclándolos en la propia existencia activando los recursos escondidos para que
puedan descubrir su verdadero potencial humano en cuerpo, alma y espíritu.

En la medida en que hemos fallado en conseguir la plenitud hemos inhibido el movimiento de la vida
en nuestro interior y bloqueado el flujo de energía positiva y conciencia, el núcleo interno más profundo
del ser humano. Mientras nuestro conocimiento y conciencia de estas fuerzas internas aumenta, también
se incrementa nuestra capacidad para entender la vida.

AMOR
La fuerza unificadora
Amor es la fuerza que une las dos cualidades fundamentales de la vida: la energía y la conciencia.
El amor mueve al universo, crea todo lo que existe; el amor es la cualidad suprema de Dios, es una experiencia hermosa
que sentimos en nuestro core, en nuestro centro; es una fuerza, una emoción profunda que se manifiesta a través de
nuestra intención. Sin voluntad, y sin nuestro intento positivo, es imposible sentir amor, hacemos la elección a partir
del libre albedrío: amar o no amar. Elegir amar es un acto creativo que expresa no sólo voluntad sino también
inteligencia y emoción; por lo tanto, el amor es la máxima expresión de la inteligencia que podemos experimentar.
Esta inteligencia nos da el poder para trascender nuestros límites aparentes; cuando amamos, vemos con nuevos
ojos y sentimos con el corazón abierto.

El amor no se da por sí mismo, más bien es un estado hacia el cual hay que trabajar y que se experimenta gradualmente.
Resulta dificil lograrlo porque cuando los bloqueos del cuerpo y de la personalidad se liberan a través del amor,
la energía liberada intensifica los bloqueos existentes o crea nuevos para hacer que la expansión sea más lenta:
al regar las flores regamos también la mala hierba. Por lo tanto, estamos en una continua dualidad en la que el aspecto
positivo (creativo) de la vida se enfrenta al aspecto negativo (destructivo).
La tarea de nuestra evolución personal es ir hacia la unificación de esta dualidad.

Generalmente se suele confundir al amor y al eros. A diferencia de lo que la mayoría de la gente cree, no son
lo mismo. Cuando decimos "estoy enamorado", generalmente es porque tuvimos una experiencia erótica; esto es de
lo que tratan el noventa y nueve por ciento de las canciones populares: de eros, no de amor. El eros llega de afuera,
el amor surge de adentro; el eros es momentáneo, el amor perdura.

AMOR PROPIO
El amor te pone frente a frente con tu ser. Es imposible amar a alguien más si no puedes amarte a ti mismo; arnarte
a ti mismo significa trabajar con el cuerpo, purificar la vida, ser creativo, ir hacia delante. Si no puedes hacer eso lo que
experimentas es necesidad, no amor; el compromiso y la voluntad de amar es el aspecto más profundo de una
relación para ti mismo y para los demás. El amor propio genuino se expresa a través de la ternura, permitiendo que
los sentimientos fluyan dentro de ti y reaccionando a ellos; esta forma de tratarse a uno mismo equilibra el amor propio y
el compromiso de estar en la verdad.

El darnos demasiada importancia y las tendencias narcisistas ocultan depresión y auto devaluación. El verdadero amor propio
requiere disciplina, honestidad y compromiso para confrontar al ser inferior sin actuarIo hacia afuera; insultar es una forma
de actuarIo. Generalmente es aceptado insultar, culpar y atacar como expresiones honestas de los verdaderos
sentimientos; sin embargo, éstas son opiniones, no sentimientos. A menos de que el ser inferior se comparta con un
profundo respeto hacia la dignidad de la otra persona, no puede haber verdad en la comunicación y actuarIo hacia
afuera es una forma de odio hacia uno mismo, el cual comienza cuando los padres faltan al respeto y humillan a sus hijos,
por ejemplo forzándolos a comer o a sacar diez en la escuela. Así, los niños que son tratados de esa forma, al ser
adultos son incapaces de encontrar su identidad si no confrontan su negatividad crónica.

Si no nos amamos a nosotros mismos, entonces, nos odiamos. El odio es una contracción de energía que da pie a la soledad;
cuando odiamos, nos encontramos en un estado de dualidad, de confusión y somos incapaces de distinguir el bien
del mal; es posible que los sentimientos de odio nos produzcan algo de placer, pero lo que obtendremos como resultado será
culpa y ansiedad. Si, en nuestros primeros años; tenemos que sobrevivir reprimiendo nuestros verdaderos sentimientos
para complacer a nuestros padres, entonces creamos una máscara tras la cual decimos: "no me entienden".

Nuestro miedo a confrontar a nuestros padres hace que nuestros sentimientos se dividan; muy dentro de nosotros
mismos desarrollamos una actitud que dice: "nunca me voy a rendir", así, el amor y la aceptación se ven desplazados por la
arrogancia, el egoísmo y el poder. Estos rasgos son característicos de nuestra cultura y se expresan abiertamente mientras
que otros, como el odio o la crueldad, se ocultan detrás de la máscara Incluso los rasgos positivos se pueden usar para
disimular los sentimientos negativos, pues éstos son muy dificiles de aceptar, no importa cómo aparezcan disfrazadas, estas
defensas son una distorsión del amor. La gran tragedia humana es el miedo a sentir amor.

EL CONFLICTO INTERNO
Si no confrontamos a nuestro ser inferior y a nuestra máscara, entonces proyectamos nuestra negatividad en los otros y,
de esa forma, creamos un conflicto interno: una traición al ser. Si una mujer culpa a los hombres de ser explotada, ella no
se está responsabilizando por aceptar el papel de sumisión; al usar esa máscara de culpa ella se está traicionando a sí misma.
Por otro lado, los hombres generalmente demuestran este conflicto interno al subyugar a la mujer mental, emocional y
fisicamente a través de la violencia, ellos se niegan a responsabilizarse por su comportamiento destructivo.

Estos estados son incompatibles con el amor propio y, por lo tanto, bloquean la libre expresión de amor hacia otra persona.
El conflicto interno es un estado de contracción, se contrapone a la expansión necesaria para el crecimiento de la conciencia.
Este conflicto bloquea el movimiento rítmico de las energía, a la pulsación misma de la vida.

VOLUNTAD, RAZÓN Y EMOCIÓN
El amor no puede existir sin la participación activa de nuestra voluntad, nuestra razón y nuestras emociones;
el amor se genera por medio de la intención positiva, de la voluntad de dar, de entender, de cuidar, de expresar afecto: de amar.
La razón es la facultad que nos permite escoger a la pareja adecuada: alguien que comparta nuestros valores, que pueda
satisfacer nuestras necesidades, que tenga un estilo de vida compatible. Aquellos que aman verdaderamente son cuidadosos,
reflexivos; saben que tienen el poder de transformar sus vidas.

El amor es una energía que se encuentra en el centro del corazón, cuando este centro está abierto y activo emite una fuerte
corriente de energía que se integra con otros centros de energía del cuerpo como son el plexo solar (tercer chakra) o la garganta
(quinto chakra); además, genera una oleada poderosa de energía que viaja desde la cabeza hasta los pies así como hacia fuera, a
manera de ondas, hacia el ser amado.

EL ESTADO DE AMOR
Cuando permitimos que el amor fluya a través de nuestra vida, sentimos una reacción orgánica poderosa en el cuerpo:
respiramos profundamente, el corazón se expande, el pulso se fortalece. Cuando nos encontramos en estado de amor,
fortalecemos el cuerpo y las emociones, se nos abre un nuevo panorama, estamos impregnados con energía divina,
misma que llena toda nuestra existencia

Sin embargo, tenemos miedo de abrimos por completo y permitir el éxtasis, es decir, el estado supremo del amor,
constantemente nos contenemos y, a través de nuestras defensas, evitamos rendimos de manera total a nuestros sentimientos.
El trabajo de Core Energética nos ayuda a reconocer esta tendencia, nos ayuda a confrontar los sentimientos negativos
que preferimos, pues éstos parecen ofrecemos mayor seguridad este trabajo nos exige que abramos nuestro cuerpo,
que lo fortalezcamos, que lo dejemos vibrar, además, requiere de un trabajo con la mente, con sus imágenes, es decir,
con las distorsiones acerca de nuestros padres, de nuestra vida, de nuestro mundo.
Asimismo, requiere que usemos nuestra voluntad para reforzar este movimiento para, así, permanecer en el recorrido.

Cuando el amor expande nuestra energía, no toda se va al ser superior: parte de ella se mueve dentro de nuestras defensas
e intensifica los bloqueos existentes o crea nuevos. De hecho, esta energía da pie a la negación de la verdad, a la distorsión de
os sentimientos, a la represión, lo cual acumula enojo, envidia, miedo y desamparo en los músculos. Conforme esta
energía restringida deja de fluir, la posibilidad de una relación de amor disminuye.

DUALIDAD Y MUTUALIDAD
La desviación de la energía hacia emociones negativas crea un estado de dualidad: yo soy bueno(a), tú eres malo(a).
Esta dualidad se puede unificar a través del poder de nuestra inteligencia y nuestra voluntad. Ésta es la tarea principal de
nuestra evolución espiritual: la unificación de las fuerzas opuestas que están dentro.

Cuando empezamos a entender como es que contribuimos en los conflictos de nuestra relación y nos responsabilizamos de ello,
empezamos a ir de la dualidad yo soy bueno, tú eres mala hacia la mutualidad: los dos hicimos esto, así, después dejamos
de juzgar y de culpar y nos salimos del papel de víctima: nos movemos hacia el amor. Si no hay mutualidad el amor no puede existir.

AMOR, VERDAD Y LIBERTAD
No puede haber amor si no hay verdad y no puede haber verdad sin libertad. Nuestra lucha consiste en alcanzar la verdad
y la libertad para eliminar las barreras contra el amor. Para algunos, el reto puede ser abrir sus sentimientos, llorar,
enojarse; para otros, el reto puede ser confrontar la pasividad o la necesidad de controlar.
Si uno de los miembros de la pareja subyuga al otro, no hay libertad sino dependencia.

Esta represión puede ser sexual, emocional o mental. Todos conocen al tipo de hombre que espera que el mundo le sirva,
es exitoso y su comunidad lo respeta, pero para su esposa, para sus hijos y para sus empleados él es un dictador;
domina a las mujeres y espera que los hombres también se sometan y si no lo hacen, él encuentra la forma para
"matarlos" al contener la energía de amor con ira y crueldad.

Si una de las partes idealiza a la otra, no le permite tener toda una gama de defectos y errores, se limita el amor.
La persona que idealiza busca que el otro le dé la energía, la seguridad o cualquier otra necesidad que desea satisfacer.
Para poder amar, es necesario explorar la personalidad, debemos buscar las actitudes negativas que están ocultas;
resulta imposible crear amor si no se revelan y transforman estas actitudes del ser inferior. Uno puede ir a rezar
cada domingo, pero si no se revisa lo que hay debajo es como querer navegar sin alzar el ancla. Exponer al ser
inferior es un reto enorme: contactar con el ser inferior sin odiarse a uno mismo, el reconocer y sentir tu crueldad
sin arrasar con la personalidad. El compromiso con la negatividad del ser inferior, con el placer que ésta produce, bloquea
el sentimiento de amor. Si no quieres amar, te enfocas en los aspectos negativos y le echas la culpa de las insatisfacciones,
ya sean sexuales o de otro tipo, a tu pareja.

Si no hay amor, hay negatividad y con la negatividad se produce la culpa. Los pensamientos negativos
viajan en una espiral que va hacia abajo y causa estancamiento: los pensamientos positivos, por su parte suben
en espiral y expresan ceratividad, felicidad y libertad.

PARA TERMINAR
Nosotros sentimos un profundo anhelo por satisfacer el placer, por la fusión de las fuerzas que dan vida: eros, amor y sexualidad,
que es nuestro derecho de nacimiento. Sin embargo nos resulta dificl amar porque hemos creado defensas contra
el miedo y el dolor en lo mas profundo de nuestro ser. El amar requiere el ejercicio de la voluntad: realizar nuestro trabajo
interno y reconocer la verdad sin el trabajo interno, intentar expresar amor resulta en una expresión mecánica y
enmascarada del amor. Al deshacer los sistemas de defensa a los que estamos aferrados, obtenemos como resultado
final la satisfacción del eros, el amor y la sexualidad. Sin embargo, este trabjao se enfrenta a muchos obstáculos,
conforme penetramos en la sustancia que ha estado congelada pormuchos años nos tropezamos con dolor y terror.
Para favorecer el proceso evolutivo debemos aceptar, y expresarsinceramente, nuestra negatividades ocultas.

Comenzamos este proceso al reconocer las hermosas cualidades que residen en todos lo seres humanos, reconociendo
el maravilloso movimiento del alma que se da en la psique. No puede haber vida real dentro de nosotros sin
la chispa del amor; a medida que el amor va fusionando la energía y la conciencia,se enciende una flama r
esplandeciente que trae satisfacción y verdad.

Todos estamos juntos en esta vida, cada uno es una hoja del gran árbol de la humanidad;
la fuerza que nos conecta a todos es el amor.

Amor, eros y sexualidad. Las fuerzas que unifican al hombre y a la mujer
Amor. (Pags. 73 a 86)
John C. Pierrakos. 1921-2001

En los años 60 fundó junto con Alexander Lowen la Bioenergética.
Sus conceptos se basan en postulados de S. Freud y de W.Reich.
En la evolución de los principios reichianos y de la terapia psicocorporal, Pierrakos incluyó
visiones de C. G. Jung, contenidos de las lecturas canalizadas por Eva Pierrakos y sus
propias experiencias espirituales.
Así John desarrolló el concepto de la "Core Energética", una terapia acerca de la concientización
y energetización del centro interno de la fuerza vital humana: el núcleo, el core.
Con su experiencia de médico, de terapeuta psicocorporal y de investigador de conceptos
de energía, desarrolló su propio sistema para el diagnóstico y el tratamiento energético.

gestalt@institutoananda.es


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© Copyright ana berruete y melchor alzueta. abril 2.002. actualización: - 17/01/2012